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coixins i peuets

Empieza el nuevo curso, y desde n’klôwô retomamos el blog que parecía que habíamos abandonado…pero es que nos ha pasado de todo…

Así, resumiendo:

  • El 8 de mayo presentamos nuestra colección de primavera-verano.
  • El 2 de junio nació Violeta  (la n’klôwita más pequeña)
  • El mes de julio fue Ramadán en TODO el mundo.
  • El mes de agosto fue época de lluvias en Costa de Marfil, las telas no se podían secar… y época de vacaciones varias.

Sinceramente, no ha sido fácil en medio de este jardín materno-estival plantear la colección de invierno, y mantenernos a flote.

Mantenerse a flote en el lenguaje empresarial significa tener ingresos. En nuestro caso: vender sábanas y cojines mientras pagas cada mes la seguridad social. O mientras aduanas te cobra por mil cosas que nunca te contaron y las empresas de transporte internacional te dicen que la mitad de tu colección de primavera se ha volatilizado (“volatilizado” esa fue la palabra que usaron), en algún punto de Alemania, y que como no contrataste el seguro que nadie mencionó, lo sienten mucho y ahí te pudras.

 Mantenerse a flote es contar con la fuerza necesaria para seguir remando, y eso NO solo es cuestión de dinero. Hemos perdido mucha alegría por el camino, y muchas horas de sueño también. Puedo asegurar que mi hija de 4 meses me deja dormir más que el Plan de Empresa, y además me sonríe por las mañanas… cosa que el puñetero excel que no cuadra, no hace…

Lejos de querernos quejar, aunque lo parezca, pensamos que los palos en las ruedas también hay que contarlos porque forman parte de este viaje que a veces es muy poco idílico, y de la mística de eso que llaman ser emprendedor…

En nuestro calendario y plan de empresa ponía que en julio y agosto lo pasaríamos mal, porque no se venden fundas nórdicas ya que hace un calor que te mueres. Pues bien, hemos tenido varias ventas de gente que compra fundas nórdicas en agosto. Tampoco conseguimos el crédito ni el inversor que necesitábamos para poder continuar.

Y contra todo pronóstico seguimos aquí.

Y seguimos aquí sobre todo gracias a María, que desde Mallorca fue nuestra primera clienta, y que como tiene un gato nos pidió la funda nórdica en gris y los cojines y bajera en blanco. Ella sufrió los primeros problemas que tuvimos con el packaging. Y ahora repite como clienta! Gracias por tu paciencia y tus consejos, ahora nuestras cajas son más  mucho más sólidas.

 A Elies y Emma que querían hacer un regalo de boda que no fuera ingresar el dinero en el banco, y apostaron por nosotras.

Gracias a las Annas, que duermen felices en Cardona y Sabadell en sus n’klôwôs turquesas. Esos que llegaron tarde porque se perdieron. Gracias por la paciencia y esperar a que Ernest, Marius y Abú los volvieran a coser. Gracias… ¡nos dio muchos ánimos que nos apoyarais en ese momento!

Gracias a Sofía y a Carol por enamorarse de nosotras en los mercadillos, a última hora de la tarde cuando ya pensábamos que las horas de pie no habían valido la pena…

Gracias a Albert y Susana por comprar cojines como regalo de cumpleaños y revolucionar/coaccionar a la familia entera para que decoraran su casa con nuestros cojines.

Gracias a Conxa que nos encontró con el crowdfunding y nos sigue desde Valencia, nos da palabras de aliento y duerme en unos n’klôwô verdes que esperemos que le den mucha paz.

Gracias a Joan que es nuestro n’klôwô-maratones y se pasea por Barcelona para comprarnos un conjunto. Te queda nada… gracias aunque sea por interesarte tanto por nosotras.

Y gracias como siempre a nuestros elfos entre bambalinas que nos han ayudado en la sesión de fotos de otoño, cargando sillas, planchando sábanas, haciendo de canguro, de terapeutas, de familia… Gracias a las madres que aunque a veces son un poco pesadas hacen tortillas al final de las jornadas interminables…

N’klôwô es tan pequeña que nos permite conocer a nuestros clientes por el nombre de pila, y tan grande que nos permite ser competitivas y pioneras en un mercado de desconocidos que no se miran a los ojos. Gracias por seguir hablando de nosotras, y tener tanta paciencia. Queda muy poco para que conozcáis las sorpresas preparadas para este invierno. Queda muy poco para dejar de flotar y conseguir navegar…

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